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Underground
Americano 2008
Durante
gran parte de la década, el noise y la psicodelia fueron
los principales protagonistas creativos en épocas realmente
difíciles para la música a escala general. El casi
agotamiento de todos los estilos condujo a una carestía de
ideas, lo que obligó a los músicos a realizar extenuantes
investigaciones musical-arqueológicas, en las que se logró
modelar un eje sonoro basado en The Incredible String Band, Throbbing
Gristle y Trad Gras Och Stenar/Amon Duul.
Con
el inexorable paso del tiempo, lo que en algún momento significó
experimento y riesgo, rápidamente paso a convertirse en una
mera fórmula compositiva que no logró mutar lo suficiente
para prolongarse a través de los años. Pero seamos
claros, todas las escenas son efímeras y lo que ocurrió
durante el último tiempo no podía prolongarse eternamente.
A
pesar de que los actuales indicios de creatividad son cada vez más
sutiles, aun existen y permiten mantener la fe en el poder trasgresor
de la música. Y basados en tal escenario (y luego de un horrible
2007), se está en condiciones de generar un nuevo mapa musical,
con un nuevo sonido y estética que por ahora, entrega algo
de combustible a una caldera a punto de apagarse.
The
Song Remains The Same.
Muchos
Blogs inútiles, demasiados mp3’s, la inconsistencia
de los Net Labels y el exceso de información, solo ayudaron
a crear un exceso que al final se transforma en poco, muy poco digamos
(El maximal es minimal). Y al final, ¿qué es lo que
ha ido quedando? Los mail orders, los fanzines y los conciertos
en los mismos lugares de mala muerte. Tal como hace treinta años,
solo que Internet facilita las cosas en tiempos actuales. Lo demás
sigue todo igual o casi.
La
muerte del CD.
Con
tanto exceso de información y música digital, no debe
extrañar que el vinilo haya resucitado entre las cenizas.
Aparte de la calidez y calidad de su sonido, el hecho de volver
a darle a la música el valor como objeto tangible (que nunca
debió haber perdido), ha revalorizado un formato prácticamente
olvidado hasta hace poco tiempo. Las ediciones limitadas que son
distribuidas en los distintos mail orders alrededor del mundo, desaparecen
rápidamente y al poco tiempo aparecen siendo revendidas en
E-Bay a precios exorbitantes.
Ante
la presencia del vulgar pero portátil Mp3 junto a la vuelta
del vinilo como “objeto de colección”, el herido
a muerte en esta pelea ha sido el disco compacto.
El nuevo eje musical de fin de década.
Durante
los últimos años, casi toda la música aparecida
desde los inicios de los 60’s hasta la fecha ha sido investigada,
re editada, estudiada y asimilada por los nuevos músicos
y coleccionistas. Este proceso se inicia cuando la música
comenzó a volverse recurrente, inaugurándose así
la era sampleadelica, de la cual todos los músicos se han
nutrido de influencias o han tomado prestado extractos de ella (en
el caso de gente como Beck o Dj Shadow, por ejemplo)
Los
efectos de esta exhaustiva investigación sonora comenzaron
a dar sus frutos a finales de los 90’s, cuando se revalorizó
el trabajo de minimalistas como Charlemagne Palestine o Henry Flynt,
leyendas ignoradas en su momento como The Incredible String Band
o gemas europeas como Amon Duul o International Harverster, quienes
sirvieron como eje sonoro para las nuevas camadas de músicos.
Esta
promiscua generación se encargó de exprimir las posibilidades
sonoras disponibles en su amplia paleta sonora: cientos de horas
de improvisación, ruido, psicodelia y ritualismo, generaron
un número no bajo de registros que funcionaron con una estética
parecida a la de los músicos de free jazz, en los que aquellos
momentos “únicos” fueron registrados y puestos
a disposición del público, vía pequeñas
casas discográficas que se dedicaron a editar estos documentos
en formato de CDR, casette, CD y vinilo.
Luego
del obvio decantamiento, era casi obvio que había que seguir
hurgando en la historia para seguir encontrando modelos sonoros
que permitieran seguir estirando la cada vez más delgada
vara creativa. Y es así como aparecen a escena viejas glorias
como Rocket From The tombs y los mas recientes Royal Trux y Pussy
Galore, como modelos sónicos en el 2008.
Erase
una vez en Cleveland.
A
nadie le caben dudas que la historia del rock independiente estadounidense
esta basada en sus tres bandas fundamentales: The Velvet Underground,
The Stooges y MC5. Luego de su ocaso, la música pareció
encontrarse en una suerte de “No Man’s Land”,
en donde todo era rock progresivo y hard rock, sin espacio para
las escenas independientes. Nueva York gozaba de una terrible sequía
en la que solo algunos entes aislados como The Modern Lovers, The
New York Dolls y unos marginales que se hacían llamar Suicide,
se las arreglaban como podían en una ciudad que paradójicamente
estaba totalmente cerrada a las nuevas propuestas musicales.
Por
esto Cleveland cobra una importancia fundamental en el desarrollo
de la música independiente de los Estados Unidos. Como centro
de operaciones de la Velvet Underground y cercana a Detroit (ciudad
que albergó a The Stooges y MC5), toda esta energía
revolucionaria logró influenciar a un pequeño grupo
de músicos, los cuales incubarían ideas que posteriormente
serian esenciales en la explosión independiente, desembocando
en la aparición de Pere Ubu, la banda más importante
del post punk americano.
Los
Rockets from The Tombs estaban conformados -al menos su formación
original- por David Thomas (Fanático de The Stooges, MC5,
Captain Beefheart, Nick Drake Y Michael Hurley), Peter Laughner
(acérrimo seguidor de The Velvet Undergound), Craig Bell
(ex integrante de Mirrors, otra de las bandas puntales de la movida
de Cleveland) y Johny Madanesky. La conjunción de ideas de
sus miembros, especialmente por parte de Thomas y Laughner, sintetizarían
en aquellos años la síntesis del art y garage rock,
lo que se puede ver ejemplificado en los terroríficos “Stinky
Life”, “Sonic Reducer” y “30 seconds over
Tokyo”.
Los
accidentes felices en la historia de la música no han sido
una simple casualidad. Las evidencias son demasiadas, y tal como
lo que pasa en días actuales, en donde los músicos
han tenido acceso a casi todo lo que se ha editado en las ultimas
cuatro décadas alrededor del mundo, en aquellos tiempos,
la cosa funcionaba de manera similar. Testigo de esto es David Thomas:
“Una de las cosas que marcó a Cleveland en aquellos
tiempos fue que en algún momento hubieron grandes disquerías.
Además, algunas estaciones de radio pasaban todo lo bueno
que sucedía en aquella época. Can, Richard Thompson,
Kevin Ayers, Roxy Music, The Pretty Things o The Soft Machine eran
cosas que se oían habitualmente...”
Las
bandas de Cleveland abrazaron el lado blanco del rock. Desde la
psicodelia fundamental del primer Pink Floyd, la fascinante torpeza
de The Troggs hasta la deconstrucción musical iniciada por
La Velvet y Los Stooges. La nueva generación de grupos americanos
rescata el sonido de los Tombs pero no la actitud confrontacional,
ni el repertorio de canciones alimentados por el speed, que si fueron
copiados al pie de la letra por la primera generación de
bandas punk inglesas.
Veteranos del desorden.
Cuando
Pussy Galore debutó a mediados de la década de los
80’s, la crítica en general no sabia como referirse
al desmadre sonoro que la banda de Washington D.C. (conformada en
algún momento por Jon Spencer, Neil Hagerty, Cristina Martínez
y el ex Sonic Youth, Bob Bert) supo generar y convertir en marca
de fábrica desde un principio: Ruido nihilista basado en
guitarras y una desfachatada actitud punk rock.
Criticas
desfavorables (aunque destacando sus “aislados momentos de
inspiración”) en las que se referían al grupo
en forma despectiva, aduciendo su lucidez a simples accidentes.
Pero la verdad es que luego de las ediciones de “Exile on
Main Street” (que contiene versiones del clásico álbum
de los Stones) y del esencial “Here/Right Now” de 1987,
deja claro que los “accidentes felices” de Pussy Galore
venían alimentados por influencias fundamentales a la hora
de hablar de “destrucción musical”. El testimonio
de esto queda reflejado en la versión de “Yu-Gung”,
perteneciente a Einstuerzende Neubauten y en el posterior logo del
grupo que mezclaría el emblema de los alemanes junto a una
difusa lengua que representa el clásico símbolo de
los Rolling Stones.
Luego
del desbande de Pussy Galore, Neil Hagerty acentuaría la
pesadilla sonora en su nuevo proyecto denominado Royal Trux. El
caos sonoro propuesto por el grupo, se acentúa con la mas
que generosa ingesta de drogas por parte de sus miembros: Sonidos
de guitarras desintegrados hasta ser convertidos en una difusa muralla
sónica, que fácilmente ahuyentan al auditor convencional.
Esta vertiente psicodélica generada por ambas bandas, seria
ignorada por sus contemporáneos (sumidos en plena fiebre
“alternativa”) y la generación posterior a ellos.
Estos últimos se acogieron a influencias provenientes del
rock comunal (Amon Duul/Trad Gras Och Stenar), las primeras generaciones
de músicos folk psicodélicos y los “malos viajes”,
representados musicalmente por los esenciales Throbbing Gristle.
¿Qué
hay de nuevo en el horizonte?
El
‘back to the roots’ representado en la nueva camada
de músicos independientes, regresa al pasado utilizando un
filtro sónico que tiene que mucho que ver con las bandas
anteriormente analizadas. Por otro lado, lo que representó
un experimento para la generación anterior (Por ejemplo,
el uso de instrumentos no convencionales), ahora ha sido incluido
como parte de la fórmula compositiva.
Cuando
My Bloody Valentine desintegró el rock and roll hasta convertirlo
en una nebulosa (“To Here Knows When”), las propuestas
musicales que precedieron a este punto inflexión, fueron
siendo cada día regresivamente convencionales e inofensivas.
Quizás concientes de esta realidad, las nuevas bandas no
sienten miedo de jugar con los elementos básicos del rock,
respetando su historia pero a la vez concientes que ya no hay mucho
mas por hacer. Y en este contexto, resulta más cómodo
seguir jugando en los límites extremos del reduccionismo.
No hay mucho que perder.
Por
ahora, la cuerda creativa se sigue estirando pero cada vez sus filamentos
son más delgados. Habrá que estar atento a su desarrollo
y evolución en este fin de década. Un pequeño
caramelo de frescura que sirve de alivio temporal para un cáncer
que esta a punto de pasar a estado terminal.
Iván
Daguer.
Discografía
recomendada.
The
Hospitals – Hairdryer Piece
Eat Skull – Sick To Death
Blues Control – Puff
Blues Control – Blues Control
Psychedelic Horseshit– Magic Flowers Droned
TV Ghost – TV Ghost
Pussy Galore – Exile on Main Street.
Pussy Galore – Here/Right Now
Royal Trux – Royal Trux
Royal Trux – Twin Infinities
Rocket from The Tombs - The Day The Earth Met The...
Rocket from The Tombs – Rocket Redux
Discografía complementaria.
The
Skaters - Physicalities Of The Sensibilities Of Ingrediential Strairways
Esmeralds – Solar Bridge
Vivian Girls – Tell The World 7”
Vivian Girls – Vivian Girls
Pink Reason – Pink Reason
Lucky Dragons – Dream Island Laughing Language
Mirrors – Hands in my Pockets
Electric Eels - Having a Philosophical Investigation with The Electric
Eels
The Styrenes – It’s Artastic
Pere Ubu – The Modern Dance
MC5 – Kick Out The Jams
The Stooges – Funhouse
The Velvet Underground – White Light/White Heath
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