Tiempo y Obra de César Bolaños

Tiempo y Obra de César Bolaños

Por fin se hace justicia con uno de los más importantes compositores modernos latinoamericanos. La edición de un libro y un doble CD (editado por el sello Pogus y abarcan de manera integral toda la vida y obra de Bolaños), entregan información útil tanto a neófitos como a musicólogos interesados en conocer técnicas compositivas y los contextos sociopolíticos que actuaron como catalizadores fundamentales en toda una generación de vanguardistas latinoamericanos.

 

Un poco de historia.

Hasta la década del cuarenta (de acuerdo a una cita hecha en el libro), Perú era un país predominantemente rural e indígena, el cual vivió un fuerte proceso de centralización, que se traduciría en una masiva migración al centro urbano del país (Lima). A consecuencia de esto, no sorprende el ingreso de un numero destacable de jóvenes al recién creado Conservatorio, allá por el año 1946 y coincide con la “generación del treinta”, que marca la época de oro e la vanguardia musical peruana. Nombres como Edgar Valcárcel, Enrique Pinilla, Celso Garrido-Lecca y César Bolaños, entre otros, serian los responsables de introducir a Perú en los lenguajes musicales de la vanguardia internacional.

Latinoamérica se ha caracterizado por estar regida (en el ámbito social y artístico) por dos facciones que hasta estos días parecen irreconciliables: el chauvinismo patriótico y una suerte de complejo de inferioridad tercermundista, que se resume en la cita hecha por el antropólogo argentino Néstor García Canclini, la cual afirma que “solo somos una mala y tardía copia de fenómenos que ocurrieron de manera exitosa en el primer mundo”.

La creación musical peruana tampoco pudo abstraerse de este fenómeno. El gran desafío para esta nueva generación de compositores era lograr un balance musical que recogiera lo mejor de ambos escenarios, sin que esto significara una forzada búsqueda que se tradujera en un empleo casi “turístico” de la música autóctona fusionada con las tendencias europeas reinantes en aquel momento. El atraso cultural y tecnológico que experimentaba no solo Perú, sino que toda la región, no brindaba las condiciones necesarias para una mayor expansión educacional, por lo que la mayoría de los compositores peruanos emigraría hacia el exterior.

El papel de César Bolaños en toda esta revolución musical seria fundamental. En 1958 viaja a Nueva York para inscribirse en el Manhattan School of Music. Por otro lado, y luego de comprobar que las diferencias académicas no pasaban mas allá de ser un asunto de tipo disciplinario, el compositor decide realizar un curso de electrónica en la RCA School of Electronic Technology, el cual seria vital en su posterior desarrollo musical. Pero este no seria el único “accidente feliz” durante su periodo neoyorquino.

En 1961, y junto a Edgar Valcárcel, asisten a un concierto brindado por el músico argentino Alberto Ginastera. Este les solicita presentar algunas de sus obras en un concurso que ofrece doce becas para ser parte de la primera generación de alumnos becarios del Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales del Instituto Di Tella (CLAEM), el cual tendría como meta, nivelar y transformar el considerable atraso musical de la región.

El CLAEM fue una iniciativa del gobierno del presidente estadounidense John F. Kennedy, para establecer la promoción del arte y de la cultura Latinoamericana. Esta iniciativa buscaba detener cualquier atisbo de guerrillas inspiradas en la reciente Revolución Cubana (la cual seria una clara influencia para muchos intelectuales y artistas de la región). Pero independiente de estos factores políticos y estratégicos, el Instituto se convertiría en una referencia obligada, a la hora de hablar de vanguardia latinoamericana durante los 60’s. Compositores como Luigi Nono, Iannis Xenakis y Aarón Copland, entre otros, dictarían seminarios en el instituto, amen de las ilustres visitas de John Cage y Humberto Ecco.

La abundancia de recursos con los que contaba el CLAEM, hizo posible que en 1964 se pudiera crear el Laboratorio de Música Electrónica. Dentro de los compositores becados, Bolaños fue uno de los que tuvo mayor interés en explorar las posibilidades creativas que este ofrecía. De la mano de un Convertidor Gráfico Analógico (llamado Catalina) creado en 1967, se desarrollarían los más exitosos experimentos sonoros. Fue tal el impacto generado por esta creación, que su creador, Fernando Von Reichebach compartió páginas en una revista especializada de la época, junto a pioneros como Robert Moog y Hugh Le Caine. Una década mas tarde, Catalina también serviría de inspiración a Xenakis para crear su sistema UPIC.

Su constancia y dedicación en el laboratorio electrónico pronto rendiría sus frutos. Una serie de trabajos musicales que lograron desprenderse de un estilo compositivo, le permitió prescindir del control técnico de la armonía y contrapunto para experimentar con la integración de elementos luminotécnicos, teatrales y electrónicos, los cuales incluían una nueva metodología para escribir los sonidos predeterminados en el pentagrama musical.

El golpe militar del General Onganía de 1966, marca el comienzo del fin del Instituto. La represión militar se hizo sentir rápidamente. El fin de la autonomía en las Universidades, coincide también con la orden de detener toda forma de “inmoralismo”, que involucraba el uso de pelo largo en los hombres, mini faldas y cualquier tipo de expresión de vanguardia. Bajo estas circunstancias, la presencia del Instituto DiTella, significaba una amenaza para el gobierno militar.

Con el cierre del CLAEM (que ocurrió en 1970), Bolaños seria forzado a terminar su carrera como compositor musical. Al volver a Perú (en 1973), no contaba con los recursos tecnológicos que necesitaba para poder continuar ligado a la creación musical. Como consecuencia de este abrupto final, este inicia una etapa en su vida, en la que la etnomusicóloga ocuparía un papel protagónico. Sus investigaciones concluyeron en la edición de una serie de libros, con una importancia tan grande como su legado musical.

Siendo parte de un “paraíso artificial” como el CLAEM, Cesar Bolaños supo optimizar los generosos recursos disponibles, los que se tradujeron en una seria de obras de concepción y objetivos inéditos hasta aquel entonces en nuestra región. Como consecuencia de esto, la edición del libro (que cuenta con colaboraciones de Edgar Valcárcel, Luis Alvarado, Efraín Rosas, Sadiel Cuentas y el siempre valioso aporte de Norberto Cambiasso y Daniel Varela, de la revista Esculpiendo Milagros) junto a este doble CD, son en material fundamental para comprender el desarrollo de la música académica en nuestra región, acechada por problemas sociales y políticos que sin embargo, actuaron como catalizadores para generar este periodo fundamental en la historia musical del continente.

Tiempo y Obra de César Bolaños
Edición y coordinación: Luis Alvarado
Centro Cultural de España en Lima
(2009)

www.ccelima.org

Iván Daguer.

 
 
 
 
 
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