Los Llamarada

México en llamas

Más conocidos en el exterior que en su propio país, la banda mexicana Los Llamarada, se ha ido abriendo paso en el underground internacional, con una cruda propuesta que recuerda a bandas como The Dead C o Sonic Youth, lo que les ha permitido girar por Los Estados Unidos y Europa, cosechando alentadores comentarios.

La verdad es que no manejamos demasiada información acerca de Los Llamarada, mas allá de tener parte de su discografía... Podrían contarnos un poco sobre los orígenes de la banda y cómo finalmente terminaron insertados en el circuito undergound internacional?

Adrián: El grupo empezó como una extensión de reunirse con los amigos para escuchar rolas (canciones) y tomar. Juan (guitarra) y yo (voces/ teclado) teníamos en el mismo trabajo como editores en el sitio Milenio.com y habíamos estado en la misma Facultad (de Psicología) que Daniel (batería).

En esos años escuchábamos mucho los pocos CDs que teníamos, y eran de grupos postpunk, de noise y psicodelia. Sentíamos un contraste muy grande entre los grupos que escuchábamos y lo que uno podía toparse en la radio, la tele, incluso las tiendas de discos, y también con los grupos que podíamos ver en vivo en la ciudad, pues sólo llegaban leyendas del rock con uno o dos integrantes originales, y los grupos locales estaban ocupados con el rock pop, o mezclas siniestras del funk, el rap y el metal.

Así que ante ese panorama oscuro decidimos que había que formar un grupo, aunque no supiéramos tocar y no tuviéramos instrumentos. Juan era el único con experiencia en tocar, aunque tenía que hacer encerrado en su cuarto, sin ruido, usando audífonos, y nunca había estado en un grupo. Daniel se compró una batería con la indemnización de un trabajo, yo también acababa de salirme de trabajar y sólo me dedicaba a ver pacientes, en consulta psicológica, y así me compré un ampli y un micrófono. Nos pusimos a tocar sin un plan determinado, con la idea de que no podíamos encontrar en ningún otro lado los sonidos que nos gustaban, y de casi casi sentirnos la última banda de rock. Una onda apocalíptica, lo que se vincula mucho con las letras, y una búsqueda no tanto de música sino de sonido, de sentir el modo en que tiembla el aire con la distorsión.

Y para poder capturar, agarramos la costumbre de desde el primer día grabar todos los ensayos con la ayuda de un radio am/fm que también incluía grabadora. Y pues ya, tocamos para nuestro propio horror o diversión, con botellas de cerveza como público. Y cada casete de ensayo era como un disco completo.

Con el tiempo entraron y salieron integrantes, como Herla en guitarra, o Mandy y Khowy en bajo. Armamos algunos CD-Rs (como el “Start a Fire” o el “Lost” del 2004) escuchando cintas y cintas, seleccionando material, ya sin recordar o distinguir qué tocaba cada cual o el lugar donde eso había ocurrido. A veces sólo éramos guitarra, voz y batería; en otras llegamos a tener tres guitarras. Una selección de grabaciones de esa época puede ser bajada de aquí: http://tinyurl.com/mgsc9v

Y tuvimos nuestros primeros presentaciones en bares donde usualmente no se escucha rock, y mucho menos noise. Luego topamos a algunos amigos en la escena punk y empezamos a tocar en shows de hardcore y demás, en donde encontrábamos públicos más abiertos.

Como unos tres años después de haber empezado entró Estrella (primero sólo en guitarra, y luego en teclado y voces) que es menor que nosotros y estaba de tecladista en una banda de antifolk. Luego nos separamos por un tiempo y se formaron dos proyectos alternos que de alguna forma estaban más dirigidos a hacer canciones. Unos meses después nos volvimos a reunir y esas experiencias fueron como una influencia, y fue entonces cuando Estrella tuvo la confianza de cantar más y yo de pasarme al teclado durante sus intervenciones. El teclado tomó un papel diferente, más rítmico en ocasiones, siendo que las otras pocas veces que lo habíamos incluido, sólo había aportado una textura más o también era utilizado como un modo de meter efectos.

Sacamos un CD-R con ese material nuevo, y subí algunas canciones a la página de Myspace. Ahí las escuchó Scott Soriano (de S-S Records, Sacramento, California), quien decidió pasar el CD-R casi íntegro a vinil y sería nuestro primer LP, que se llamó “The Exploding Now” (finales del 2006). Tuvo buenas reseñas y de ahí nos invitaron a tocar en Austin, en el marco del festival South By Southwest, en el año 2007. Tocamos en un lugar pequeño, en el segundo piso de un bar. Daniel Johnston estaba tocando en el piso de abajo así que no íbamos a atraer mucho público. Los únicos en el público eran las demás bandas (como Health, de California), y unas personas que luego resultarían ser Tom Lax (de la disquera Siltbreeze) y los Times New Viking.

Ellos posteriormente dieron buenas referencias de nosotros a otras personas y se fue pasando la voz acerca del grupo. Al LP le fue bien en las reseñas, y en el verano de ese año tocamos en California, en donde conocimos a los Hank IV, los Wooden Shjips, a JW de la disquera Holy Mountain, DJ Rick de Art for Spastics, al mismo Scott Soriano y a mucha gente más... Y usamos la ganancia de dinero de la venta de playeras para comprar una grabadora Tascam de 4 canales, que usamos para grabar el pasado LP, “Take The Sky”.

A inicios del 2008 tuvimos una gira corta por Europa (tinyurl.com/n96vd4), en donde tocamos con Blues Control, Githead (nuevo grupo de Colin Newman), Pumice y varios proyectos de noise de cada ciudad. “Take The Sky” salió en noviembre y en esas fechas hicimos una gira tocando en las ciudades de Houston, Austin, Memphis, Toledo, New York, New Jersey (incluyendo la estación de radio WFMU), Philadelphia, Columbus... Y en este tiempo hemos conocido bandas y algunas han podido venir a nuestra ciudad: los Times New Viking, Little Claw, Tyvek, Psychedelic Horseshit, Blues Control, Fabulous Diamonds.

Sacamos un CD-R de material lo-fi posterior al último LP, y ahora estamos grabando material para un EP de 10 pulgadas con S-S Records, e invitando a otras personas a tocar en algunas canciones. También está la idea de sacar una sesión de radio o un podcast e incluir canciones grabadas especialmente para eso.

Hay cosas que se han mantenido constantes desde el inicio. Para nosotros no existe tal cosa como un demo, toda grabación puede ser la definitiva. No somos puristas del sonido analógico o de grabar todo en vivo, simplemente hemos visto que de ese modo tenemos mejores resultados.

Al hacer un disco, en buena parte trabajamos con lo que no depende de nosotros, sino del azar y de atrapar cosas que andan en el aire y luego toman vida propia. Cuando hemos querido planear las cosas, los resultados no son los mismos, y a la hora de la verdad las mejores canciones son las que han salido sin pensarlo. En el caso del último disco, mucho del material más psicodélico apareció al inicio de cada sesión de ensayo, al estar sólo acomodando sonidos e instrumentos, o hasta el final, ya cansados y sin una idea en particular: dejando que el sonido se ponga a vagar. Por eso mismo nos gusta más la idea de estar inventando, y cuando tocamos en vivo preferimos no tanto reproducir lo grabado sino usar letras o estructuras ya existentes sobre material improvisado en el momento, y otras desarrollarlas en base al pánico escénico. Lo que nos salva es tener mala memoria y no saber lo que estamos haciendo. Así que tenemos que sobrevivir en base a una mezcla de telepatía y afán suicida. A veces es como flotar, en otras es como ahogarse, y en otras es la última guerra y todos acabamos muertos.

Al escuchar su música, se me vienen a la mente bandas como The Dead C o Sonic Youth... ¿Podrías contarnos un poco sobre sus influencias?

Adrián: Yo había leído acerca de The Dead C, pero nunca los habíamos escuchado, hasta que Tom Lax nos regaló varios CDs. Los que sí escuchamos desde el inicio fue a Sonic Youth. La primera vez que topé un casete de ellos fue toda una revelación, como ver a un cuadro en un museo repentinamente moviéndose y desbordándose del marco como una enredadera. Claro que al mismo tiempo me pareció que eso debía ser muy complicado e implicaba muchos pedales. Y cuando escuché a The Fall fue como ver un pollo asado liderando una invasión de los marcianos, y supe que lo único necesario era no tener miedo. Otras influencias fueron Velvet underground, Wire, Birthday Party, Joy Division, el Second Edition de Public Image Ltd, el Tago Mago de Can, las guitarras de Link Wray, Neil Young... y ya cada cual escucha a cosas que van de The Cramps y My Bloody Valentine o al pop de los cincuenta, grupos noventeros, Bob Dylan o King Crimson.

¿Cómo llegaron a ser contactados por Tom Lax/Siltbreeze?

Adrián:Tom Lax publicó una reseña de sus experiencias en el South by Southwest 2007, mencionando que habíamos sido su grupo favorito en el festival, y eso (al igual que referencias hechas por los Times New Viking) ayudó a que más gente nos conociera. Después de eso, ha facilitado contactos, nos hospedó en nuestra visita a Philadelphia, formamos parte de su showcase en el SXSW pasado, pero todavía no hemos sacado un disco con él.

Tenemos la idea de enviarle algo del material más antiguo de la banda para un posible LP. Ah el año pasado sacó un vinilo del proyecto alterno que tuvieron Daniel y Estrella en el 2005 (The Love Is So Fast).

Si no me falla la memoria, el año pasado hicieron una gira por USA, junto a Hank IV... ¿Cómo estuvo eso? ¿Cómo fue la respuesta de la prensa independiente y el público hacia ustedes?

Adrián: La gira estuvo llena de aventuras e imprevistos, incluyendo tener que pedir prestada una van sin papeles y ser detenidos en la carretera por la policía de Memphis (hasta subieron a un perro para ver si teníamos droga), ver caer nieve por primera vez, manejar día y noche, perdernos en la entrada a New York, encontrar un par de lugares por accidente, y dar vueltas durante horas y horas siguiendo indicaciones sacadas de Google Maps.

Ya habíamos manejado en Estados Unidos, pero nunca tanto tiempo y tan al norte. Y pues siendo una gira, está la experiencia de dormir cada día en un lugar diferente, y de depender del dinero de cada tocada (pago si lo había, o cooperación para gasolina, además de venta de vinilos, cd-rs, playeras) para poder llegar a la siguiente ciudad, lo cual le puede dar otro sentido de urgencia a lo que haces.

La respuesta fue buena, yo creo que la gente aprecia el hecho de que uno vaya hasta allá,
en alguna ciudad nos dijeron que no solo no estaban acostumbrados a ver bandas mexicanas, sino que no solían ver bandas experimentales en general. Y topamos gente que ya tenia todos los discos, y que conocían mejor las canciones que nosotros. Gente que nos hospedó, nos llevó a comer... En la estación de radio WFMU también nos trataron muy bien, con ellos hay el plan de grabar aquí un especial y mandárselos para su posterior retransmisión.

Tocábamos cada día en un lugar diferente, excepto en New York, donde sí permanecimos un poco más de tiempo y nos hospedamos un par de días en Silent Barn (donde resultó que vivía Kevin, de Pink Reason. Y pudimos convivir otra vez con los Hank IV. Los conocimos en la gira californiana, y son el grupo que nunca nos cansamos de ver, y que siempre tienen cervezas listas, muchas cervezas. Con el vocalista (Bob McDonald) es con quien más he podido hablar sobre la onda de improvisar y sobrevivir sobre el escenario, etc.

Lamentablemente, la visión que tenemos de la escena independiente mexicana, es muy vaga y pobre en referentes... De hecho, si ustedes o Ratas del Vaticano, no hubiesen sido citados en Siltbreeze, honestamente, no tendríamos idea sobre ustedes... ¿Cómo están las cosas funcionando por allá, particularmente en Monterrey?

Adrián: En los noventas hubo un boom de bandas, algunas de las cuales llegaron a buena difusión comercial y salieron en MTV latino y demás, como Plastilina Mosh, Jumbo, Control Machete, Zurdok. Luego se separaron, dejaron sus disqueras y todo "volvió a la normalidad". Luego hubo bandas de indie pop muy influenciadas por bandas españolas (Estrella estuvo en uno de esos grupos, por ejemplo). Y al mismo tiempo, estaba Taladro Supremo, que no conocíamos cuando empezamos, pero ya eran algo así como el Sonic Youth local. http://tinyurl.com/kkk8jv

Poder ver una banda así en nuestra ciudad fue algo que no esperábamos. Y también nos tocó estar en shows de proyectos experimentales como Los Lichis, más cercanos al krautrock. De los Taladro (que todavía siguen, con cambios de alineación) salieron integrantes que ahora están en grupos de la disquera independiente Nene Records, que yo creo son los que producen más y más consistentemente en la ciudad (de ahí provienen las Ratas y el dúo psicodélico XYX, por ejemplo. http://www.nenerecords.net/ ), y que se han podido enlazar con la escena underground de Estados Unidos, de un modo que otras bandas no habían podido hacer. Y existe desde hace más tiempo, el colectivo indie Happy - Fi, de donde ha salido el grupo indie pop Quiero club, por ejemplo, y muchos otros proyectos ( http://www.happy-fi.com/).

Y al mismo tiempo, están las escenas punk (donde tuvimos nuestros primeros shows), metalera, etcétera, que ya existían antes y que probablemente seguirán existiendo, cuando todos los demás seamos olvidados.

En general, hay más bandas, más acceso a instrumentos y a equipo (a final de cuentas, computadoras) para grabar, y a diferentes tipos de música. Pero creo que no hay muchos lugares para tocar, además de que la distancia entre las ciudades de nuestro país dificulta las giras. Es más redituable ir a Austin (Texas) un fin de semana que manejar
hasta la capital de nuestro país (donde por cierto nunca hemos tocado, cosa que tendremos que hacer en cuanto haya dinero y vacaciones).

¿Puedes recomendarnos algunos recursos on-line, como para poder interiorizarnos de los que esta pasando allá en México?

Adrián: De otras partes de México no podría hablar, pero de mi región está musica.nmty.org (http://musica.nmty.org/), donde se anuncian y reseñan eventos, la página del Garage, espacio para shows de corte indie (http://www.enelgarage.com/) y demás, está nochepasta (http://nochepasta.blogspot.com/), un blog donde principalmente postean discos y reseñas de la escena independiente.

¿Otras bandas de su país, que nos pudieran recomendar?

Adrián: No hemos sido invitados a tocar en otras ciudades de nuestro país y no conocemos mucho sobre las escenas de otras ciudades como el Distrito Federal o Guadalajara, pero del pasado podemos recomendar a Size, primer banda postpunk de México, a La revolución de Emiliano Zapata, los Dug Dugs...

Y en estos momentos, ¿están dedicados totalmente a la música o comparten su tiempo entre trabajo/estudios/banda?

Adrián: Daniel es psicólogo de adolescentes en varias escuelas de nivel secundario. Estrella actualmente es maestra de danza contemporánea. Juan hace reportajes para la revista de un noticiero local y corrige textos. Y yo estoy editando y corrigiendo libros para la editorial de la Universidad tras varios años de estar dedicando a hacer traducciones desde mi casa.

El grupo nos ha permitido viajar a lugares que no hubiéramos imaginado... New York había sido mi sueño por mucho tiempo. En algunos viajes hemos recuperado los gastos, en otros han resultado ser unas vacaciones a bajo precio, o como dicen los de Hank IV, "rockaciones".

¿Alguno de ustedes se encuentra envuelto en algún tipo de proyecto paralelo a Los Llamarada?

Adrián: Por el momento no, pero supongo que habrá que comprar más casettes para la Tascam.

Para terminar, ¿Quién es el más chingón en la banda?

Adrián: El que vaya a la tienda por las cervezas.

Iván Daguer.

www.myspace.com/losllamarada

 
 
 
 
 
 
 
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