Gary War. Foto: Ivan Daguer.

Kurt Vile + Gary War + U.S. Girls
Viernes, 3 de abril de 2009
The SIlent Barn. Ridgewood, New York.

Si en el 2008, la generación de recambio asomaba tímidamente en el underground estadounidense, el 2009 es sin duda el año de su consolidación. Ya a nadie le caben dudas que se ha establecido un nuevo mapa independiente en el que todo el reciclaje relacionado con estructuras sonoras más accesibles, ha sido desintegrado y reconstruido, privilegiando el sonido en vez de la canción.

La herencia recogida luego de años de improvisación, arqueología discográfica y experimentos, se hace presente en cada una de las propuestas musicales apreciadas en esta noche. La agradable psicodelia de Kurt Vile, el reinventado y sorprendente garage rock de Gary War y el fascinante y efectivo despliegue ruidístico de U.S. Girls, son solo una pequeña muestra del nuevo y saludable contexto actual de la música independiente.

El “back to the roots” emprendido por muchos músicos jóvenes no tiene anda que ver con una mera cita. Es probable que se compartan muchas influencias con camadas anteriores pero el filtro musical y estético marcado por la generación precedente, dio pie para la utilización de nuevas metodologías de trabajo, las que desembocaron en lo que nadie esperaba: Frescura y novedad. Y si bien, ninguna de estas bandas ha inventado la rueda, sus grabaciones son (por ahora) los registros musicales más interesantes en estos días, demostrando a muchos incrédulos que aun es posible proponer en vez de emular.

Y en vivo, sus directos son contundentes y totalmente convincentes. Desprovistos de cintas de grabación y las famosas Tascam (en donde la mayoría de las nuevas bandas registran sus discos), se las arreglan sin problemas para reproducir y testificar todo lo bueno que se dice de ellos a la hora de escuchar sus discos.

Cada vez que la música se ha dado por muerta, es en el momento que esta vuelve a gozar de salud (aunque parece que desde hace un buen tiempo, se ha entrado a una fase terminal). En tiempos actuales, las innovaciones ya no pueden ser puestas en el mismo contexto de antaño. Es probable que el objetivo artístico de los nuevos músicos no haya variado en demasía y es que tampoco estén demasiado conscientes de lo que hacen. Pero esa libertad creativa ha permitido despojarse de todo tipo de prejuicios, arrojando los saludables resultados que ya se encuentran a la vista.

Iván Daguer.