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Vibracathedral
Orchestra
The Aviary Moment
Manhand
(2009)
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Luego
de más de diez años de actividad, este colectivo de
improvisación de Leeds parecía estar llegando a su
fin.
Con
varios discos que influyeron decisivamente en la conformación
del actual sonido de la psicodelia inglesa, su última entrega
(Wisdom Thunderbolt, VHF, 2007) mostraba un evidente agotamiento
en las estrategias de improvisación y un cómodo acercamiento
a las metodologías más tradicionales del rock.
Por
otra parte, el progresivo distanciamiento de Neil Campbell -sino
el líder, su vocero más elocuente- a propósito
de la profundización de su proyecto solista (Astral Social
Club) con un relativo éxito, trajo importantes dudas sobre
la continuidad de la banda.
A
eso se sumaban las iniciativas individuales del resto de los Vibracathedral
(como la excitante colaboración de Mick Flower con Chris
Corsano) y los crecientes vínculos que algunos de ellos forjaron
con la escena de improvisación psicodélica en Estados
Unidos, especialmente con los Sunburned Hand of the Man y los Double
Leopards.
Sin
embargo, las evidentes dudas que surgían, entonces, a propósito
de la continuidad de este proyecto, han sido disipadas con este
regreso.
The
Aviary Moment nos introduce a dos shows consecutivos que los Vibracathedral
dieron en Londres y Cambridge en agosto de 2007, del cual este disco
recoge diversos fragmentos. Ellos parecen indicar que se ha querido
presentar el disco como un continuo, en que cada cara contiene una
parte de este registro.
Llama
la atención la capacidad que estos improvisadores tienen
para reorganizar su sonido, saliendo decididamente de los clichés
que la misma banda había consolidado en sus últimos
registros. De esa forma, si bien se mantiene esa microtonalidad
orientalista que define el sonido de los Vibracathedral, ella se
mueve en un interesante segundo plano, permitiendo que otros wall
of sounds y motivos instrumentales alcancen mayor protagonismo,
alcanzando interesantes simbiosis que reconfiguran el espacio sensorial
que se ha forjado.
Asimismo,
estas improvisaciones reflejan también un intento por variar
el uso de las estrategias de organización concéntrica
del sonido en pos de una nueva forma de configurar espacios sónicos,
a partir de un modelo menos rígido que introduce amplias
posibilidades, en que el equilibrio de las distintas voces da lugar
a imprevistos quiebres y solos que también permiten dar interesantes
variaciones a la madeja de sonidos que los Vibracathedral construyen.
José
Miguel Salazar.
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