 |
|
Eat
Skull
Wild
and Inside
Siltbreeze
(2009)
|
En
el 2009 la baja fidelidad de las grabaciones está siendo
comprendida como fortaleza y también como diferenciador
entre las bandas en estos nuevos tiempos. La baja fidelidad está
siendo usada como un complemento a lo que se interpreta con los
instrumentos, máquinas, etc. pero las grabaciones juegan
un papel clave hoy en día, la gente dejó lo digital
y dio paso definitivamente a la grabación en cinta y logrando
que la música tenga una percepción auditiva mucho
más salvaje, sucia y callejera. Esta forma de trabajo solo
tiene aspectos positivos, las canciones tienen un volumen sónico,
un matiz y una estética distinta a una canción digital.
Todo este preámbulo es para entender lo que hace una banda
como Eat Skull que sin mayores pretensiones en su interpretación
logran canalizar todo el garaje/punk/ pop/psycodelico (“shit-gazer”)
bajo tres acordes sencillos y siendo sus guitarras punzantes estocadas
de vidrio molido. Comparativamente hablando, Eat Skull suena igual
de letal que The Hospitals pero con una estructura mucho más
pop que los antes citados.
Con respecto al festival de hits, Wild and Inside comienza bajo
el concepto de dos cucharadas y a la papa, sin rodeos y al cayo.
Stick to the formula abre los fuegos, una canción pop/punk/psycodelica
interpretada por guitarras sónicas inquietas y en donde
van generando un exquisito y fino wall of sound mezclado con una
base rítmica garaje/punk. El lado opuesto es la desconcertante
Killed by Rooms, un tema absolutamente punk vieja escuela, cretina,
sucia y que invita a que todo el mundo se vaya a la mierda.
Así pasa este disco, hit tras hit, pareciese que todo es
muy sencillo, estudiado y premeditado, pero seguro que el éxito
va a que Eat Skul se ha dedicado a desarrollar un sonido que hasta
ahora le es propio. Suena como una banda de estos tiempos sensible
y atrevida.
Alvaro Daguer A.