Mucho se ha dicho
y escrito sobre el esperado (en algunas partes) retorno a las
pistas del Varg Vikernes (aka Count Grishnack) y su vehiculo solista
de black metal ambiental conocido como Burzum.
Después de pasar dieciséis años de una condena
de veintiuno en prisión en Noruega por el asesinato de
su ex-compañero de banda Øystein Aarseth (Euronymous,
de la banda Mayhem y el sello Deathlike Silence), y editar un
par de discos ambientales grabados en prisión que dejaron
mucho que desear (Dauði Baldrs y Hliðskjálf), el
Conde ha grabado y
editado un disco doble de black metal mediocre y bastante genérico.
A pesar de lo que uno pueda pensar sobre sus actos y sus ideas
(“Vikernes” es abiertamente racista y homofóbico),
algunos de los discos de Burzum fueron verdaderas revelaciones
en la escena Black Metal e inyectaron nuevas ideas y energía
a un género que parecía carecer de dinamismo.
“Hvis lyset tar
oss” (1992) y “Filosofem” (1993) son dos discos
dignos de escuchar y considerar por si solos como discos pioneros
del Black Metal Ambiental que influenciaron a artistas contemporáneos
como Xasthur, Leviathan, Wolves in the Throne Room, Striborg,
etc. Si bien “Belus” es un retorno al sonido del periodo
pre-encarcelamiento, desafortunadamente, es un disco que carece
de la originalidad, potencia, y energía que muchos esperaban.
La voz de Varg suena floja y los arreglos son simplemente aburridos
Tal vez sea resultado de un largo periodo de ausencia (ahem….
prisión) pero Varg simplemente se ha quedado atrás.
En
los últimos años, artistas nuevos como los anteriormente
mencionados Xasthur, Leviathan y proyectos como Velvet Cacoon
han editado música que supera a Burzum por años
luz. Tal vez una de las cosas más frustrantes de este disco,
es lo caro y extremadamente difícil de conseguir que ha
resultado. La primera edición en vinilo color blanco desapareció
poco después de ser editada y ahora se vende por $50 o
mas en Ebay, y la segunda edición en vinilo negro no se
puede comprar por menos de $25 o $30 dólares. Si de verdad
quieres perder tu tiempo escuchando este disco, róbalo.
Joao
Da Silva.